.

04 febrero, 2007

Nuestros pensamientos influyen en otros

En las manos de todo individuo se coloca un poder maravilloso para obrar bien o mal, a saber, la influencia silenciosa, inconsciente e invisible de la vida.

Esta es sencillamente la constante irradiación de lo que cada uno de nosotros es, no lo que finge ser. La vida es un estado de irradiación y absorción constantes; existir, es irradiar: existir es ser el recipiente de la irradiación.

No podemos escapar ni por un momento de esta irradiación de carácter, esta constante debilitación o fortalecimiento de otros. No podemos esquivar la responsabilidad diciendo que se trata de una influencia inconsciente. Podemos seleccionar las cualidades que permitiremos irradiar. Podemos escoger, el amor, la calma, la confianza, la generosidad, la verdad, la justicia, la lealtad, la nobleza; podemos tornarlas vitalmente activas en nuestro carácter y por medio de estas virtudes constantemente afectar al mundo.

Nadie tiene el derecho de dar forma a los pensamientos de otros, mas esto no quiere decir que los pensamientos de uno son asunto enteramente propio. Cada uno de nosotros inevitablemente afecta a otros por medio del carácter que nuestros pensamientos y actos han producido.

Cada uno de nosotros es parte del genero humano, e impartimos a los demás a la vez que recibimos de ellos. Es por eso que aquel que abriga una hermosa visión, un noble ideal en su corazón, algún dia lo realizara.

Colon abrigó la visión de otro mundo y lo descubrió, y cambio nuestra forma de ver la tierra. Copernico cultivo la visión de una multitud de mundos y un universo extenso, y lo revelo; Buda tuvo la visión de un mundo espiritual de belleza inmaculada y de paz perfecta, y entro en él.

La mayoría de nosotros conocemos la visión y plan de Jesucristo y podemos entrar en su reposo y paz. Acaso no depende de cada uno de nosotros el lograrlo.

Entonces; bien sea que pienses que puedes o que pienses que no puedes, tienes razón; ¿acaso alguno de estos pensamientos esta equivocado o ambos son correctos?

Pues entonces, te invito a que cambiemos nuestra forma de pensar y alberguemos en nuestras mentes y corazones sentimientos optimistas y de buena fe, lealtad y amor e irradiemos al mundo con ellos.

"Una vez era todo tinieblas y de pronto en el medio del universo apareció un ser con una luz, una pequeña y diminuta luz y la luz la fue entregando a quien la quería recibir y esta luz entregaba conocimiento, seguridad, paz, amor y cada día eran mas quienes deseaban tomar esa luz e irradiar al mundo con ella”.

¿Somos a diario portadores de la luz o es que todavía no la encontramos o es simplemente que no la queremos recibir?

Te extiendo la invitación a ser los encargados de portar la luz y levantarla lo mas alto posible para que esta luz ilumine a otros.

Fraternalmente en la luz del amor
Miccael Sais

<< Que no me pierda - Diego Torres >>

No hay comentarios.: