.

23 diciembre, 2006

Energía solar: cómo los espejos pueden iluminar al mundo

CIENTÍFICOS DICEN QUE EL EMPLEO DEL SOL DEL DESIERTO PUEDE SOLUCIONAR LA CRISIS GLOBAL ENERGÉTICA

Energía solar: cómo los espejos pueden iluminar al mundo
La Nación, Sábado 23 de Diciembre de 2006
Ashley Seager, The Guardian

http://www.lanacion.cl/prontus_noticias/site/
artic/20061222/pags/20061222172150.html

En el desierto del norte de África hay una vasta fuente de energía que contiene, para Europa y talvez para el mundo, la promesa de un futuro eléctrico no nuclear y libre de carbono. No estamos hablando de los extensos yacimientos de petróleo en el subsuelo de Argelia y Libia, o de uranio para las plantas nucleares, sino de algo mucho más simple: el sol. Y en grandes cantidades: cada año derrama energía por el equivalente a 1.5 millones de barriles de petróleo por kilómetro cuadrado.

Mucha gente ve a la energía solar como unos cuantos paneles en el techo de una casa para producir agua caliente o un poco de electricidad. Pero, según dos informes elaborados para el gobierno alemán, Europa, el Medio Oriente y África del norte deberían construir grandes granjas solares en los desiertos norafricanos mediante el uso de una tecnología simple que se parece más a utilizar un vidrio de aumento para quemar un hoyo en un papel que a cualquier tecnología de la era espacial.

Dos científicos alemanes, los doctores Gerhard Knies y Franz Trieb, calculan que interviniendo sólo el 0.5 % de los desiertos cálidos del mundo con una tecnología llamada “energía solar concentrada” (CSP) se abastecerían todas las necesidad mundiales de electricidad. La tecnología generaría también un valioso sub-producto al suministrar también agua desalinizada a las regiones desérticas, así como aire acondicionado para las ciudades cercanas.

Dicen estos científicos que concentrándose en Europa, África del Norte y el Medio Oriente, Europa podría construir una nueva red eléctrica de corriente continua de alto voltaje que permita el transporte fácil y eficiente de la electricidad desde una variedad de fuentes alternativas. Gran Bretaña aportaría energía eólica, Noruega energía hidráulica y Europa central energías de bio-masas y geotermales. La región, en conjunto, satisfaría todas sus necesidades de electricidad hacia el año 2050, empleando escasamente los combustibles fósiles y nada de energía nuclear. Esto permitiría una reducción de 70 % durante el período en las emisiones de dióxido de carbono a partir de la producción de electricidad.

Cómo funciona

La tecnología CSP no es nueva. Desde hace 15 años existe una planta en el desierto del Mojave, en California. Se han construido otras en Nevada, el sur de España y Australia. Hay distintas formas de CSP pero todas tienen en común el uso de espejos para concentrar los rayos del sol en recipientes que contienen algún tipo de gas o líquido que se calienta a 400° C y se emplea para alimentar turbinas convencionales a vapor.

Los espejos son enormes y producen bajo ellos áreas sombreadas que pueden aprovecharse para la horticultura, regadas con agua desalinizada producida por el propio sistema. También puede producirse agua fría para aire acondicionado. “Es este triple uso de la energía lo que realmente lleva la eficiencia energética total de este tipo de plantas a 80 o 90 por ciento”, dice el Dr. Knies. Esta forma de energía solar también es atractiva porque el líquido caliente puede almacenarse en grandes recipientes que pueden mantener funcionando a las turbinas durante horas después de la puesta del sol.

El costo de la energía derivada de la tecnología CSP es actualmente de alrededor de 50 dólares por barril de petróleo. Es probable que ese costo caiga abruptamente, a unos 20 dólares, en la medida en que la producción de los espejos alcance niveles industriales. Es casi la mitad del costo equivalente a emplear las celdas fotovoltaicas que la gente pone en sus techos. De manera que la CSP es competitiva con el petróleo, cuyo precio actual está en torno de los 60 dólares el barril.

Menos pérdidas

Los investigadores dicen que se necesitaría cubrir con recolectores solares una parte relativamente pequeña de los desiertos cálidos del mundo (sólo un 0.5 %) para satisfacer las necesidades eléctricas del mundo entero. La tierra del desierto es abundante y barata pero, más importante aun, hay tres veces más luz solar en los desiertos cálidos que en el norte de Europa. Es por esto que los informes recomiendan una colaboración entre países de Europa, el Medio Oriente y África para construir una red de corriente continua de alto voltaje para compartir una energía libre de carbono. Los cables de corriente alterna que forman hoy las principales redes de electricidad en Europa no son adecuados para el transporte de electricidad a larga distancia porque se producen demasiadas pérdidas en el camino.

El Dr. Trieb, de la Agencia alemana del aire y el espacio, dice que la ventaja de los cables de corriente continua consiste en que la pérdida durante el transporte es sólo de 3 % por 1000 kms., lo que significa pérdidas de cerca de 10 % en el trayecto entre África del norte y Gran Bretaña. “Al contrario de lo que comúnmente se supone, es completamente factible y efeciente en costos transmitir electricidad solar a largas distancias”, dice, agregando que, para Europa, la electricidad solar “sería la fuente de electricidad más barata, incluyendo el transporte”. Además, su importación sería “mucho menos vulnerable a interrupciones que las actuales importaciones de gas, petróleo y uranio”.

Argelia exporta grandes cantidades de petróleo y gas a Europa mediante ductos, pero tiene un amplio recurso potencial en luz solar que podría convertirla en un proveedor completo de energía para Europa. Muchos miembros del cartel petrolero Opec, que se han inquietado por que las energías alternativas arruinen la demanda por su petróleo, disfrutan del calor y los desiertos soleados que podrían convertirse en una fuente adicional de ingresos por energía.

Ahora y no en 2056


Los dos informes dejan en claro que una red de corriente continua de alto voltaje por Europa y África del norte podría suministrar hacia el año 2050 la suficiente electricidad para desplazar a la energía nuclear y reducir fuertemente el uso de combustibles fósiles.

Un conjunto amplio de científicos se han organizado en apoyo de la idea, pero ésta no excita todavía la imaginación del gobierno británico, a pesar del reciente informe Stern sobre cambio climático. Neil Crumpton, de Amigos de la Tierra, dijo que “la mayoría de los políticos de talla mundial, especialmente Tony Blair y George Bush parecen tener poco o ningún conocimiento del potencial de la CSP, ni menos una visión estratégica para usarla a favor de una energía global y de la seguridad en el clima”.

El presidente de la Comisión europea señaló recientemente que deseaba que la Unión Europea desarrollara una estrategia energética común basada en bajas emisiones de carbono, pero la perspectiva no es promisoria. Más de 30 países acordaron hace una semana gastar cerca de 10 mil millones de dólares en un reactor de fusión experimental en Francia, cuyos críticos dicen que no producirá electricidad ninguna durante 50 años, si es que llega a producirla. Esa cantidad de dinero podría proveer mucha energía CSP, una tecnología probada y simple que podría funcionar ahora y no en 2056.

Se calcula que la CSP cuesta 3.5 millones de dólares por megawatt instalado, un quinto del costo de la fusión. Crumpton declara que “la energía nuclear representa apenas el 3.1 % del suministro global de energía y sería difícil llevarla a suministrar más. Sin embargo, la CSP podría abastecer desde el 30 al 300 % de la futura demanda de energía de una manera más simple, segura y eficiente en sus costos. Tras el informe Stern, la inversión inteligente está en los desiertos cálidos, no en las minas de uranio o los pozos de petróleo”.


Copyright © 2003, Empresa Periodística La Nación S.A.

No hay comentarios.: