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28 enero, 2007

Evento Meditativo Mundial - Acuario 2007

“Que bajo la Ley de Síntesis, el grupo subyugue los mundos de la ilusión y del espejismo y rechace el control de maya.”

Las Constelaciones son Seres Vivos que se expresan a través de un conjunto de soles o estrellas, así como el Ser Humano se expresa a través de un cuerpo físico. El aura de Su irradiación llega hasta nuestro Sistema Solar con determinadas características que van cambiando cada mes, porque el Ser de la Constelación que ejerce influencia también cambia, y por ende su aura e influencia.

Conocer esas características sirve para un mejor aprovechamiento de Su energía afluyente.




[Plenilunio de Acuario 2007]
Viernes 02 de Febrero de 2007 - 05:46 hs am GMT

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Nota clave: "Soy Agua de Vida, vertida para los hombres sedientos"

Este mes, el Festival de Luna Llena tiene lugar en el signo de Acuario. Actualmente, Acuario es de una importancia suprema para nosotros en nuestro sistema solar; es el signo hacia el que el sol avanza con rapidez y su influencia está ganando ímpetu y potencia con cada década que pasa. La creciente influencia de Acuario es en gran parte responsable de los cambios que están efectuándose ahora en toda nuestra vida planetaria y en todos los reinos de la naturaleza.

La influencia de Acuario es omnipresente e interpenetrante. Afecta a la conciencia, lo que a su vez afecta a las formas de vida externas. De hecho, la era de Acuario, que ya es parte de la conciencia humana actual, es más una cuestión de conciencia que de tiempo. Los miembros de la familia humana que responden a los principios y valores inherentes a Acuario son ya Acuarianos en conciencia y actividad, aunque la humanidad en su totalidad está todavía luchando a través del período de transición saliendo de Piscis. La conciencia del verdadero Acuariano se ha expandido desde la intensa autoconciencia de la persona media a la conciencia grupal del servidor mundial. El individuo se transforma en lo universal, sin perder en lo más mínimo su identidad espiritual individual.

La influencia dominante en este Festival de la Luna Llena de Acuario estimula la capacidad espiritual de los individuos de amar y servir a sus semejantes, de volverse inclusivos y compasivos, y de compartir sus recursos propios libre y plenamente buscando satisfacer una necesidad reconocida. Una influencia así es muy necesaria en un mundo en el que la humanidad se ha cristalizado en una condición de egoísmo y separatividad. Al final de la era de Piscis, ésto se ha vuelto pronunciado y ostensible, una forma de vida conocida y aceptada. Sin embargo, a la larga, nada podrá impedir que las poderosas energías desciendan a través de la constelación de Acuario. Estas energías están dominadas por el rayo de amor y de sabiduría y por el poder de anclar la energía espiritual en la forma material.

Esta energía amplía la experiencia y expande la conciencia. Es una fuerza irresistible que barre a la humanidad hacia la nueva era, a pesar de sí misma, y de sus resaca y resistencia Pisceana. Los impedimentos al progreso que ahora parecen tan inmensos y que tienden a deprimir y desanimar al espíritu pionero, son nuestra propia creación. Representan el total de nuestras actitudes de mente y corazón, todavía no transformadas. Pero aquello que hemos creado puede ser cambiado o desechado, construyendo de nuevo según los cambiantes requerimientos del mundo actual.

Este estado de conciencia Acuariano, como fuerza omnipresente en numerosas personas hoy, no puede dejar de estimular el cambio en la conciencia de toda la humanidad. En la medida en que los servidores mundiales del reino humano puedan mantener su actitud dentro de la corriente de energía de Acuario, recibiendo, dando y viviendo el poder y el amor al que tienen acceso, servirán para irradiar y transformar la totalidad del entorno humano.

El prolongado esfuerzo del alma para controlar la personalidad culmina en Acuario y el discípulo avanza, desde el punto de vista técnico, a la experiencia del sendero de iniciación. En el centro de toda experiencia influida por Acuario se encuentra la belleza de la vida grupal, el bien grupal y el servicio grupa¡. Esto no implica a unas personas viviendo juntas sin más, sino esa conciencia inclusiva, o estado mental, que piensa en términos de totalidad.

El servicio, que es la nota clave de Acuario, es una Ley divina. Esta Ley del Servicio fue expresada plenamente por primera vez por el Cristo hace dos mil años. Fue el precursor de la era de Acuario, y de ahí su constante énfasis sobre el hecho de que El era el "agua de vida", el "agua viva" que la humanidad necesitaba. Por ello el nombre esotérico de esta ley es "el agua y los peces". La era de Piscis preparó lenta, muy lentamente, el camino para la expresión divina del servicio que será la gloria de los siglos venideros. En la actualidad, tenemos un mundo que está llegando lentamente a la comprensión de que “ningún hombre vive para si solo”y de que sólo a medida que el amor, acerca del cual tanto se ha escrito y hablado, encuentre su salida en el servicio, pueden los seres humanos empezar a dar la talla de su capacidad innata.

El servicio puede definirse brevemente como el efecto espontáneo del contacto con el alma. Este contacto es tan definido y fijo que la vida del alma puede circular a través del cuerpo físico que el alma debe, necesariamente, utilizar en el plano físico. Es la forma gracias a la cual la naturaleza del alma puede demostrarse en el mundo de los asuntos humanos. El servicio no es una cualidad ni una representación; no es una actividad hacia la que la gente debe encaminarse esforzadamente, ni es un método de salvación mundial. El servicio es una demostración de vida. Es una necesidad del alma y es un impulso evolutivo del alma, así como el instinto de supervivencia o la reproducción de las especies es una demostración del alma animal. Es un instinto del alma y es, por tanto, innato y peculiar al desarrollo del alma. Es la característica sobresaliente del alma, igual que el deseo es la característica sobresaliente de la naturaleza inferior, o de la personalidad. Es el deseo grupal, igual que en la naturaleza inferior es un deseo de la personalidad. Es el instinto al bien grupal. Por tanto, no puede enseñarse ni imponerse a una persona como evidencia deseable de aspiración, activado desde fuera y basado sobre una teoría del servicio. Es, sencillamente, el primer efecto real, evidenciado sobre el plano físico, del hecho de que el alma está empezando a expresarse en la manifestación externa.

El aspecto más vital de este tipo de conciencia grupa¡ es la comprensión de una síntesis subjetiva que existe dentro del grupo mundial de servidores y de la efectividad del trabajo subjetivo en el que muchos participan, a pesar de estar ampliamente separados físicamente y de no conocerse personalmente entre sí. Aquí, de nuevo, hay un reconocimiento del poder y la efectividad del trabajo de meditación realizado regular y rítmicamente por los grupos de todo el mundo. Incluso careciendo del conocimiento consciente del hecho, individuos y grupos están unidos en semejante servicio; y en la unión está la fuerza. El enlace entre la humanidad y la Jerarquía, entre la personalidad y el alma, resulta fortalecido; el canal de comunicación de energía también resulta fortalecido. La corriente de energía es más potente y la respuesta en la conciencia de la humanidad más espontánea.

Año tras año, al retornar el Festival de la Luna Llena de Acuario, podemos utilizar conscientemente la oportunidad y las energías disponibles para ayudar a elevar y expandir la conciencia humana hacia la nueva era de Acuario. Oportunidad, iluminación y hermandad son tres regalos que se confieren a la humanidad durante la era de Acuario: oportunidad de crear los cambios necesarios; la extensión de la luz del alma, intuitiva e iluminadora; y el crecimiento de las correctas relaciones humanas, la unidad y la hermandad. El empleo del Mántram de La Gran Invocación es una forma efectiva de conducir magnéticamente las energías necesarias al campo de la conciencia humana.
Retrocediendo, un poco, en nuestro caminar astrológico hemos podido ver como el peregrino, en el Sendero de probación, se encontró eligiendo su propio camino que le conducía a través de dos líneas de fuerza; equilibrando, en la balanza de Libra, los pares de opuestos De esta forma llegó a Escorpión como guerrero y, en esa lucha interna, salió triunfante de la batalla de los deseos materiales de la personalidad. Al vencerse a sí mismo vió el objetivo, la meta a seguir en Sagitario; realizando el trabajo alquímico a través de la transmutación de la naturaleza emocional en aspiración espiritual. Convirtiéndose en servidor, asciende por la cumbre de la montaña en Capricornio, se pierde en la Luz suprema a la que da la espalda. Desde la cumbre de la montaña ve a lo lejos el valle, ve el desierto en el que se encuentran sedientos los hombres y decide bajar.

Al hacerlo toma en su cantimplora agua del manantial de la Vida y del Amor. El peregrino, ante la masa de gente sedienta se dispone a darles ese agua ante la necesidad del grupo. Se olvida de sí mismo y da hasta la última gota aún a riesgo de quedar sin agua, pues su camino continua hacia el hogar del Padre a través de Piscis para convertirse en Salvador.

De esta forma tenemos al verdadero Servidor ya que su trabajo en Acuario es el Servicio al grupo, transmutando (a través de su voluntad de servir) el yo inferior en Yo superior, la conciencia individual en conciencia grupal; transmuta el servicio dado a la personalidad en servicio a la Humanidad.

Nosotros, peregrinos en este Sendero de probación, hemos de realizar el servicio dando desinteresadamente si es que queremos entrar en esta Nueva Era, la cual ya se manifiesta. Dejando de lado el auto interés; asimilando las aflicciones de la Humanidad y, de esta forma consciente, ayudándola en su evolución.

Acuario nos trae sus energías a través del aire para el trabajo grupal, podemos ver desde hace tiempo como esto se va objetivizando en la humanidad. Pero hay un punto importante que debemos asimilar y comprender: El nuevo sentido de grupo que Acuario nos trae. El trabajo grupal consiste en permanecer en la soledad espiritual, manejando nuestros propios asuntos, olvidándose de uno mismo y esto se realiza a través del servicio por Amor a la Humanidad.

Hay que derribar la barreras del separatismo, pensar en términos de inclusividad (dejando de ser exclusivos); todo ello tanto a nivel individual, grupal, como pueblos y naciones. Ampliando la imagen, tendiendo a desarrollar la conciencia de toda la humanidad en su conjunto. Destruir los prejuicios, del tipo que sean, aprendiendo a pensar en la totalidad y en general.

Nosotros, peregrinos, hemos de construir el futuro para entregarlo a las generaciones venideras, cultivando el espíritu de Acuario de:

La no separatividad.

La comprensión.

La inteligencia, cultivando la mente y no las emociones.

El respeto al libre albedrío, sin autoritarismos.

Sacando de cada ser humano lo mejor que lleve dentro.

Amando a todos por igual.

Porque si permanecemos en el Centro del Amor, el Alma surgirá; desde ese Centro amoroso el verdadero servidor trabajará, haciendo que el Amor Universal se derrame por todos los rincones de la Humanidad sufriente.

Si verdaderamente nos trabajamos en las energías de Acuario conseguiremos llegar a la verdadera Unificación:

Los hijos de los hombres son uno y yo soy uno con ellos.

Trato de amar y no odiar;

Trato de servir y no exigir servicio;

Trato de curar y no herir.

Que el dolor traiga la debida recompensa de luz y amor.

Que el alma controle la forma externa,

La vida y todos los acontecimientos, y traiga a la luz el amor

Que subyace en todo cuanto ocurre en esta época

Que venga la visión y la percepción interna. Que el porvenir quede revelado.

Que la unión interna sea demostrada.

Que cesen las divisiones externas.

Que prevalezca el amor.

Que todos los hombres amen.


Este texto se escribió para la Luna de Acuario en Febrero de 1996, por Toñy Polo miembro del Grupo del Centro de Ginebra, en aquel año.


LA GRAN INVOCACIÓN

Desde el punto de Luz en la Mente de Dios,
Que afluya luz a las mentes de los hombres;
Que la Luz descienda a la Tierra.

Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya amor a los corazones de los hombres;
Que Cristo retorne a la Tierra.

Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres;
El propósito que los Maestros conocen y sirven.

Desde el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.

Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.

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